Un poco sobre mi…

Mi nombre es Marta Calderó.

Fundadora de TRIBU Magnolia.

Soy madre de tres niños de 4, 7 y 11 años.

Licenciada en Psicopedagogía. Especialista en Acompañamiento a la Separación. 

Postgraduada en Intervención terapéutica y familiar.

Colegiada n. -02250- COPEC

¿Qué es TRIBU Magnolia?

Si eres madre y estás pasando, has pasado o te enfrentas a una separación.

Si en estos momentos te sientes perdida y bloqueada, pero sientes que te gustaría aprovechar esta crisis para crecer, alcanzar una nueva vida plena y satisfactoria y convertirte en un ejemplo de superación para tus hijos. 

Esta es tu COMUNIDAD

Mis objetivos:

Ayudarte a resolver  los retos que tienes por delante en tu día a día, trabajando y desarrollando en cada uno de los tres pilares básicos para superar una separación con hijos.

Mi sueño:

Hacer crecer la TRIBU Magnolia y construir una COMUNIDAD de ayuda, superación y una red de apoyo especializada para 
Madres Separadas.

¿Y quién soy yo para hacer esto?

Cuando me separé, recuerdo sentir un cóctel de emociones que me tenían totalmente bloqueada.

El miedo, la tristeza, la culpa, la ansiedad, etc… me sumieron en un agujero desde el cual no veía nada…de hecho, creo que ni siquiera era consciente de lo que me estaba pasando. Las primeras semanas recuerdo una sensación de incredulidad. Me despertaba sobresaltada por las noches y no daba crédito a lo que estaba sucediendo.

Me hacía infinidad de preguntas: ¿Y qué va a pasar ahora? ¿Y  los niños? ¿Cómo se lo voy a explicar a la familia? ¿Y qué vamos hacer? ¿Y la casa? Y un largo etcétera…todo eran interrogantes y me sentía incapaz de darme ninguna respuesta.

Apenas dormía ni comía o lo hacía mal, tenia unos hábitos nefastos, estaba sin energía y mi salud comenzaba a resentirse.

Poco a poco y al cabo de los meses, las cosas fueron tomando la dirección que debían tomar, pero aún así, yo seguía sin ser capaz de avanzar hacia alguna dirección. Cada decisión que tomaba, era peor.

Hice lo que se debe hacer: buscar ayuda externa. Era consciente que la ayuda de mis familiares y amigos más allegados, aunque bienintencionada, en ningún caso podía ser objetiva. No podría abrirme y liberarme con ellos de la manera que lo podría hacer con un@ profesional.

Comencé a buscar y a indagar. Tenia claro que necesitaba a alguien que me  entendiera, que fuera capaz de ponerse en mi lugar y, sobretodo, me diera las herramientas necesarias para recuperarme emocional y físicamente, ser la madre que mis hijos merecían y comenzar mi nueva vida de la mejor manera posible.

Pasé por dos profesionales diferentes. Es cierto que me ayudaba el simple hecho de hablar.

Aun así, pronto me di cuenta que no bastaba con “hacer terapia” una hora a la semana.

Necesitaba a una persona que me ayudara a pasar a la acción y a resolver la enorme lista de retos a los que sabía que me enfrentaba a partir de ese momento y todos los días.

HACER TERAPIA UNA HORA A LA SEMANA NO ERA SUFICIENTE, NECESITABA A ALGUIEN QUE ME ACOMPAÑARA EN MI PROCESO DE SEPARACIÓN. 

Lo cierto, es que encontrar a esa persona resultó misión imposible.

Ya bastante desesperada, un domingo del mes de abril que los niños estaban con su padre, metí mi libreta y mis bolis en mi mochila, algo de agua y comida, cogí el coche y me puse a conducir.

A pesar de la situación en que estaba emocionalmente y abrumada por el caos que rodeaba mi vida, recuerdo ir decidida a buscar soluciones y, la verdad, es que aquel día algo me decía que las iba a encontrar.

Aparqué el coche al lado de la carretera y me senté en una roca.

Aun y la paz del lugar, recuerdo que mi mente iba como siempre en aquellos últimos meses: una autopista en hora punta. Caos mental, bloqueo, angustia, frustración…

Saqué mi libreta e hice un esfuerzo enorme para intentar ordenar mis ideas.

Solo necesitaba aplicar mis conocimientos, mi formación y mi experiencia vivida a mi propia vida a partir de ese momento.

Creo que, en ese lugar, perdí la noción del tiempo y del espacio.

Entonces no se porqué, me vino a la cabeza una frase que había leído unos días atrás en algún sitio:

“El zapato que se ajusta a una persona, le aprieta a otra; no hay una receta para una vida que se adapte a todos los casos”.

En ese momento comprendí que debía diseñar mi propio camino. Resolviendo por mi misma todos y cada uno de los retos que tenia por delante. Lo que salió de aquel día fue una enorme lista de tareas pendientes.

Ya tenía el qué, así que ahora debía averiguar el cómo…

Comencé a releer mis libros de psicología y pedagogía, libros sobre educación y crianza, de todo lo que tenía por casa… en busca de un método para mi.

Poco a poco durante muchos meses  y con ayuda de los libros, mis conocimientos, diferentes formaciones en intervención familiar y por supuesto, a través de mi propia experiencia,  comencé a integrar todo el conocimiento que iba adquiriendo a mi día a día:

DECIDÍ SER MI PROPIA MENTORA.

Me propuse implementar en mi vida algún aprendizaje nuevo o algún nuevo hábito cada semana.

A decir verdad, había semanas que lo conseguía, pero había muchas otras que no. Hacer el proceso sola fue difícil y duro y me llevó más de un año. 

A día de hoy, sigo trabajando en la aceptación y comprendiendo poco a poco lo que me ha llevado hasta aquí y que un día te explicaré, pues eso fue lo que realmente dio un giro a mi vida de 180 grados.

Y gracias a ello…

Hoy disfruto de una vida nueva plena y con sentido.

He conseguido tener una relación cordial con el padre de mis hijos.

He superado la angustia, el miedo y la culpa.

He recuperado mi autoestima y mejorado mi auto-concepto.

He eliminado mis malos hábitos por completo, llevo una alimentación sana y hago deporte.

He encontrado la forma de acompañar y ayudar a mis hijos en el día a día, dentro de esta nueva realidad familiar.

Y, como ves, hasta me he reinventado profesionalmente.

Puedo decir que Tribu Magnolia es la consecución de una serie de acciones, trabajo y el creer en mi.

Una mezcla de pasión y propósito de vida.

Sinceramente Tribu Magnolia es, como alguien dijo una vez:

“La conexión de mis puntos”.

Un poco más de mi…

Estudié Magisterio, la especialidad en Pedagogía Terapéutica, sin saber que la educación y la formación iban a ser mi vocación. De entre todas las especialidades me pareció la que requería más compromiso e implicación. Y allí fui. Siempre me han gustado los retos.

Cuando terminé, y después de estar unos años trabajando en la escuela pública en las etapas de Educación Infantil y Primaria, fui consciente de la importancia de la formación continua en el mundo educativo.

Así que volví a la universidad para Licenciarme en Psicopedagogía, la ciencia que se encarga de estudiar cómo aprendemos los seres humanos.

Me pareció una carrera fascinante, donde podía estudiar dos de las áreas que más me gustan: la Psicología y la Pedagogía. Enfocándome en la Psicología y la Pedagogía Racional Cognitiva. 

Además, estos estudios me abrieron numerosas puertas a nivel laboral. Durante 12 años he trabajado como profesora en educación secundaria y bachillerato, educación especial, en la escuela de adultos y en Formación Profesional.

Después de mi separación, realicé un Postgrado en Intervención terapéutica y familiar, que me permitió adquirir herramientas para ayudar a las familias en procesos de cambio y alteraciones del desarrollo.

A los treinta fui madre por primera vez. Cuando nació mi hijo mayor se me cayeron todos los esquemas.

Todas las creencias que tenia sobre la maternidad no me cuadraban para nada con lo que yo estaba viviendo con mi hijo.

Así que comencé también a investigar y descubrí el mundo de la crianza y la educación consciente.

Aquello me obligó a reconfigurar mi mente y a ver el mundo desde una mirada totalmente diferente, pero también me ayudo a entender mi maternidad y a mi hijo.

Llevo ocho mudanzas a mis espaldas, con muebles e hijos a cuestas, y he vivido en 4 ciudades y pueblos diferentes.

He viajado, he reído y he llorado, he ido y he venido, he hecho y desecho…

Ahora, saboreo los pequeños momentos que me da la vida, y procuro rodearme de las personas que me quieren y me aceptan tal y como soy: totalmente imperfecta.

Los cuarenta han llegado con un mensaje que lo aclara todo y un propósito cargado de sentido:

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LOS 5 PASOS PARA HACER FRENTE A TU SEPARACIÓN SI TIENES HIJOS