CARTA A MI “YO” DE HACE 4 AÑOS:

Querida Marta,

Me doy cuenta que en estos momentos las cosas no van nada bien. De alguna forma has tocado fondo y te has dado cuenta que tu vida no puede seguir así. Estás presa del pánico, perdida y no tienes ni idea de cómo hacer frente a esta situación.

No parece haber respuestas para tí en ningún sitio, ni crees que nadie pueda entenderte y mucho menos ayudarte.  La culpa y la rabia te invaden por completo. Estás totalmente fuera de ti. Sientes que todo lo que has construido en estos últimos años, se viene abajo como un castillo de arena. Para soportarlo, te has agarrado al salvavidas equivocado. Has subido a un barco que no va a ningún sitio.

Debes saber que cada nueva decisión que tomes hoy te llevará al naufragio total.

Pero tengo que decirte que ese es tu lugar ahora. Que no debes cambiarlo. Todo lo que te está sucediendo es lo que necesitas. Lo que vienes necesitando desde hace muchos años, prácticamente toda tu vida. Nada de lo que es ahora, de lo que estás viviendo tendría que ser diferente. Nada.

Pronto naufragarás en las aguas más turbias que jamás hayas estado. No hagas nada, ese es tu sitio ahora, y lo será durante un tiempo. Porque sólo desde allí, desde el suelo, podrás coger impulso y aire para salir a flote cuando estés preparada.

Sé que quieres reponerte, que quieres estar bien, sé que quieres ayudar y acompañar a tus hijos, sobre todo al mayor que lo está pasando mal. Pero antes, necesitas hacer un trabajo: aprender.

Darte cuenta que ellos sufren porque tú sufres. Que su miedo es el tuyo y que sólo podrán reponerse de todo esto cuando te recuperen a ti. Y para ello, necesitarás convertirte en tu nueva tú.

Comenzarás por cuidar de ti misma, descansar, llevar una vida y hábitos más sanos y hacer deporte. Y será entonces cuando comiences a recuperar tu energía. Y te acercarás un poquito más a ser la madre que tus hijos necesitan y la mujer que te necesita a ti.

Después, te despedirán del trabajo actual que tienes ahora. En esos momentos lo vivirás como una pérdida, pero realmente supondrá una liberación.  Entonces, tendrás que buscar otros medios para subsistir y poder tener independencia económica. Esa que te ayudará a tirar para adelante.

Mientras, necesitarás aprender a dirigir tu propio barco. Para ello deberás volver a estudiar, formarte, leer muchísimo y practicar, practicar y practicar…todo lo que vas a aprendiendo: a cuidar de ti y llevarte bien contigo misma, a hacerte cargo de tu vida, de tus emociones, de tu “nuevo” hogar.

Aprenderás a acompañar a tus hijos y ser esa mujer donde puedan reflejarse y de quien puedan aprender algún día.

A ser la mejor expareja que puedas ser. Necesitarás aprender a relacionarte de nuevo. A ser más asertiva y aprender a comunicarte desde la no violencia.

Y todo ello no será fácil, porque requerirá de ti muchos años de compromiso, de trabajo y dedicación plena. Y lo harás.

Y hoy te garantizo Marta que, todo ese esfuerzo, ese compromiso y ese trabajo en ti, te llevará a un lugar que ahora no puedes ni imaginarte.

Todavía no te lo puedo explicar porque el saberlo obstaculizaría tu camino.

Porque sólo podrás comprenderlo cuando mires hacia atrás y ates todos tus cabos.

Entonces todo tendrá sentido.

Tus hijos, se adaptaran a la nueva situación, desde el momento que se suban al mismo barco que tú dirigirás. Convirtiéndose en niños resilientes. Serán felices en la medida que tú lo seas.  

Como te decía, no puedo avanzarte la gran sorpresa que te espera y de qué te servirán estos años de adversidades. Lo único que me atrevo a explicarte es que alcanzarás la cúspide de la pirámide. Esa que tanto estudiarás: la autorrealización.

Al mismo tiempo, mantenerse en ese lugar tampoco será nada fácil. También requerirá de mucho trabajo esfuerzo y compromiso. Habrá días que te cuestiones si estás haciendo lo correcto. Te invadirán las dudas otra vez de estar en el lugar adecuado.

Pero ahora te digo que no decaigas. Que la luz no tiene sentido sin la oscuridad. Porque cuando seas capaz de pararte y escuchar, podrás oír esa voz que te dice que ese es tu sitio y que ese es tu propósito.

De nuevo estarás donde necesitas estar.

Simplemente….RESPIRA HONDO Y FLUYE  con todo ello.

Fdo: Tu “yo” del futuro.

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